La OMPI administra hoy 24
tratados (dos de ellos con otras
organizaciones internacionales) y, por conducto
de sus Estados miembros y de su Secretaría,
lleva a cabo un exhaustivo y variado programa de
trabajo con las siguientes finalidades:
- Armonizar legislaciones y procedimientos
nacionales en materia de propiedad
intelectual;
- Prestar servicios de tramitación para
solicitudes internacionales de derechos de
propiedad industrial;
- Promover el intercambio de información
en materia de propiedad intelectual;
- Prestar asistencia técnico-jurídica a
los Estados que la soliciten;
- Facilitar la solución de controversias
en materia de propiedad intelectual en el
sector privado, y
- Fomentar el uso de las tecnologías de la
información y de Internet, como instrumentos
para el almacenamiento, el acceso y la
utilización de valiosa información en el
ámbito de la propiedad intelectual.
La OMPI
tiene siempre presente la necesidad de
establecer nuevas normas para mantenerse a la
par de los adelantos en el ámbito de la
tecnología y de las nuevas metodologías, así
como para abordar cuestiones específicas como
los conocimientos tradicionales, el folclore, la
biodiversidad y la biotecnología.
La Organización desempeña asimismo una
función cada vez mayor en la simplificación de
los sistemas de registro de patentes y marcas,
armonizando y facilitando los procedimientos. El
Tratado sobre el Derecho de Marcas (TLT) de 1994
y el Tratado sobre el Derecho de Patentes (PLT),
aprobado en el año 2000, simplifican y armonizan
los procedimientos destinados a obtener y
mantener, respectivamente, una marca y una
patente en los países que son parte en los
Tratados.
Derecho Internacional de la Propiedad
Intelectual
Una parte fundamental y
constante de las actividades de
la OMPI para preservar la
propiedad intelectual es el
desarrollo progresivo de normas
internacionales y su aplicación.
En la actualidad, la
Organización administra 11
tratados que establecen derechos
convenidos a nivel internacional
y normas comunes para su
regulación, que los Estados
firmantes se comprometen a
aplicar en sus jurisdicciones.
Aunque los
Convenios de París y de
Berna siguen siendo la
piedra angular del sistema de
tratados de la OMPI, los
tratados firmados en años
posteriores han ampliado y
profundizado el alcance de la
regulación y han incorporado los
cambios tecnológicos y nuevas
esferas de interés. Dos ejemplos
recientes a este respecto son el
Tratado de la OMPI sobre Derecho
de Autor (WCT) y el
Tratado de la OMPI sobre
Interpretación o Ejecución y
Fonogramas (WPPT) que
contienen reglas básicas que
pretenden adaptar la regulación
internacional del derecho de
autor y los derechos conexos al
nuevo entorno de Internet,
tratados que han entrado en
vigor en 2002.